miércoles, 18 de octubre de 2017

¿Quiénes son los “campeones” del Rosario?

Durante 800 años, muchos santos lo rezaron y cambiaron el mundo.
Descubre quiénes son

Al sacerdote estadounidense Donald Calloway (1972) le encanta el Rosario. De hecho, confiesa, en un reciente artículo publicado en Catholic Exchange que nunca podrá decir lo suficiente “sobre el poder y la maravilla de las benditas cuentas de Nuestra Señora”.
Por este amor al Rosario, el padre Calloway –quien pertenece a la Congregación de Padres Marianos de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María– pasó tres años investigando todo lo referente a esta oración mariana por excelencia, para escribir el libro Campeones del Rosario. La Historia y los Héroes de esta Arma Espiritual.
En este libro, el sacerdote cuyos libros favoritos son La Verdadera Devoción a María (San Luis de Montfort), El Primer Amor del Mundo (Fulton J. Sheen ) y el Diario de Santa Faustina, realiza una historia completa del Rosario, sugerencias útiles sobre cómo rezarlo y enlista a quienes él considera son los 26 más grandes campeones del Rosario.
¿Quiénes son estos campeones? Son los que se destacan en los 800 años de historia del Rosario como los principales promotores y héroes de la forma preeminente con la que la Iglesia presenta la más alta devoción a Nuestra Señora.

De Santo Domingo a Santa Teresa de Calcuta

El primer campeón fue Santo Domingo. Es el fundador del Rosario, de la Orden de los Predicadores (Dominicos), y de la Cofradía del Rosario. “Era un sacerdote muy santo y Nuestra Señora le confió la poderosa espada espiritual del Rosario. Después de él, han habido muchos otros que han defendido esta devoción y han ayudado a extenderla hasta los confines de la tierra”, escribe el padre Calloway.
Los “campeones papales del Rosario” son el Papa Pío V; el Papa León XIII y San Juan Pablo II. El Papa Pío V defendió con el Rosario a la civilización occidental de la conquista islámica; León XIII escribió once encíclicas sobre el Rosario, y San Juan Pablo II insertó el jueves el rezo de los Misterios Luminosos.
En lo que respecta a los santos, el padre Calloway apunta dos nombres, principalmente: San Luis de Montfort y San Antonio María Claret. “San Luis de Montfort escribió uno de los libros más grandes jamás escritos en el Rosario, y San Antonio María Claret ordenó que cada sacerdote de su diócesis rezara el Rosario con sus feligreses los domingos y solemnidades”.
Entre los santos modernos, contemporáneos, señala a San Josemaría Escrivá, San Pío de Pietrelcina y Santa Teresa de Calcuta quienes “daban testimonio de las benditas cuentas por casi siempre tener un Rosario en la mano”.

Campeones curiosos

El padre Calloway narra en su libro y en su artículo de Catholic Exchange la historia del Beato Bartolo Longo. Napolitano que regresó al catolicismo por el Rosario, tras ser “ordenado” sacerdote satánico. Fue el fundador del santuario de Nuestra Señora del Rosario en Pompeya. “Su amor por Jesús y María no conocía límites y también inició muchas obras de misericordia para ayudar a huérfanos, viudas y enfermos”.
Luego está el Siervo de Dios Frank Duff, fundador del mayor apostolado mariano del mundo, la Legión de María. Exigió a todos los miembros de la Legión que rezaran el Rosario; Mao Tse-tung, el líder comunista y padre de la República Popular de China, una vez se refirió a la Legión de María como “Enemigo Público Número Uno”, dice el padre Calloway.
Habla de la Hermana Lucia Dos Santos, Sierva de Dios y vidente de Fátima, quien “fue instruida explícitamente por Nuestra Señora para aprender a leer y escribir para promover el Rosario en el mundo”.
Y narra la que, quizás, sea una de las historias “más inspiradores en la larga letanía de los promotores del Rosario: la del Siervo de Dios Patrick Peyton. Este santo sacerdote reunió a más personas para rezar el Rosario que cualquier otra persona en la historia de la Iglesia” en las calles de Brasil, Colombia y Filipinas para rezar el Rosario “y vencer pacíficamente, dice el sacerdote estadounidense, dictadores políticos y regímenes ideológicos; incluso reunió a medio millón de personas en un parque en San Francisco para rezar el Rosario en 1961”.

26 Campeones del Rosario

Los hombres y mujeres mencionados arriba son sólo una muestra de los grandes campeones del Rosario del nuevo libro del padre Calloway: 26 Campeones del Rosario: La Guía Esencial de los Grandes Héroes del Rosario . Sin embargo, es importante, dice el autor del texto, que este nuevo libro se lea no solo acerca de estos “héroes”, sino que cada uno puede serlo.
Hace cien años, recuerda el padre Calloway, Nuestra Señora vino a Fátima, Portugal, y pidió a los tres pastorcitos que oraran diariamente el Rosario por la conversión y la paz en el mundo. Durante la última aparición del 13 de octubre de 1917, María se refirió específicamente a sí misma como “La Dama del Rosario”.
“El Rosario está en el corazón del mensaje de Fátima y necesitamos el Rosario en nuestras vidas, hoy más que nunca”, termina diciendo el padre. Donald Calloway, quien es actualmente Vicario Provincial y Director de Vocaciones de la Congregación de Padres Marianos de la Inmaculada Concepción, en Estados Unidos.
Jaime Septién, aleteia

4 hábitos poderosos que todo Cristiano necesita practicar a diario

Necesitamos incorporar gradualmente estos hábitos en nuestras vidas
para asegurar el éxito

Aproximadamente al mismo tiempo que descubrí que necesitaba un retiro anual para rejuvenecer mi vida de oración, me topé con un artículo del padre John McCloskey llamado “Los siete hábitos diarios de la gente santa y apostólica”. Me impactó y me dio el empujón y la motivación para comprometerme a la oración diaria. Supe que debía incorporar más la oración en mi vida diaria, pero no sabía cómo.
Los siete hábitos diarios de la gente santa y apostólica fueron la clave para que yo me abriera a un nuevo mundo de oración.
Sin embargo, los siete hábitos que el padre McCloskey sugiere pueden ser desalentadores a veces. Es por eso que les sugiero comenzar con cuatro hábitos diarios que considero que todo Cristiano necesita para adaptarse a vivir bajo la sombra de Dios.
Recuerda, Roma no fue conquistada en un día; necesitamos incorporar gradualmente estos hábitos en nuestras vidas para asegurar el éxito. He aquí los esenciales:
Ofrecimiento de las mañanas
15 Minutos de lectura espiritual
15 Minutos de oración mental
Examen de conciencia por las noches
Estos hábitos (junto con los tres adicionales que mencionaré más adelante) buscan profundizar nuestra relación con Dios. Esta relación, de la misma manera que cualquier amistad o matrimonio, sufrirá si no se fortalece con momentos de conversación regular. Nunca hubiese podido casarme con mi esposa, si no le hubiese hablado. Es simplemente sentido común, si quieres llegar a conocer a alguien, debes pasar tiempo con él o ella.

Lo mismo sucede con Dios

Si queremos crecer en nuestra relación con Dios, debemos dedicar tiempo regularmente a conversar con Él. Cuando lleguemos las puertas del paraíso Celestial, queremos que nuestra experiencia sea una reunión entre viejos amigos y no un encuentro entre extraños.

¿Qué significan cada uno de estos hábitos? Examinemos cada uno de ellos:

1.- Ofrecimiento de las Mañanas
El padre McCloskey describe el ofrecimiento de la mañana como “arrodillarse y usar tus propias palabras, o una fórmula, para ofrecer el día que está por comenzar para la gloria de Dios”. Puedes escoger la oración de ofrecimiento que quieras. Yo personalmente uso el “Serviam” en cuanto me despierto. Es sencilla pero muy poderosa.
Una oración de ofrecimiento muy popular es la de Santa Teresa de Lisieux:
“Dios mío, te ofrezco todas las acciones que hoy realice por las intenciones del Sagrado Corazón y para su gloria. Quiero santificar los latidos de mi corazón, mis pensamiento y mis obras más sencillas uniéndolo todo a Sus méritos infinitos, y reparar mis faltas arrojándolas al horno ardiente de Su amor misericordioso.
Dios mío, te pido para mí y para todos mis seres queridos la gracia de cumplir con toda perfección Tu voluntad y aceptar por Tu amor las alegrías y lo sufrimientos de esta vida pasajera, para que un día podamos reunirnos en el cielo por toda la eternidad. Amén”.
Al realizar una oración de ofrecimiento en la mañana, le dedicas el resto del día a Dios; lo que te prepara a la vez para enfrentar cualquier cosa que se venga ese día.
2.- 15 Minutos de lectura espiritual
Esto es “unos pocos minutos de lectura sistemática del Nuevo Testamento para identificarnos a nosotros mismos con las palabras y acciones de nuestro Salvador, y el resto del tiempo dedicarlo a la lectura de un libro clásico de espiritualidad Católica – preferiblemente recomendado por tu consejero espiritual. Como decía San Josemaría Escrivá:
“No descuides tu lectura espiritual. La lectura ha formado muchos santos” (El Camino, 116).
Una manera de cumplir con esto es leer la lectura del Evangelio del día y luego encontrar un libro espiritual que te ayudará a crecer en tu relación con Dios.
3.- 15 Minutos de oración mental
La oración mental es muy sencilla, aunque no se da sin distracciones. Consiste en un momento “corazón a corazón” con Dios, dejando tiempo para hablar y escuchar. Dios está extremadamente interesado en qué te perturba y qué sucede en tu vida. De forma similar a como un padre se interesa en el día de sus hijos después de la escuela. Dios quiere conocer (aunque Él ya conoce) todo acerca de tu vida.
La razón por la que Él quiere conocer tus más profundos deseos es porque eso te atrae hacia Él. Como en cualquier relación, cuando le revelas a otra persona tus sentimientos empiezas a compartir este lazo invisible que puede durar toda una vida.
4.- Examen de conciencia por las noches
El padre McCloskey explica cómo hacer un examen de conciencia antes de ir a la cama:
– Te sientas, llamas al Espíritu Santo para que te ilumine y repasas por algunos minutos tu día en la presencia de Dios preguntándote si te has comportado como un hijo de Dios en casa, en el trabajo, con tus amigos.
– También debes ver esa área particular que has identificado con ayuda de la dirección espiritual en la que sabes debes mejorar para convertirte en santo.
– Puedes, además, dar un vistazo y ver si has sido fiel a esos hábitos diarios que hemos discutido en este artículo.
– Luego, haces una acción de gracias por todo lo bueno que has hecho y un acto de contrición por todas las áreas donde has fallado deliberadamente.
– Ahora es tiempo de tu merecido descanso, por el que luchas para que sea santo por medio de tu diálogo interior con la Santísima Trinidad y tu madre María mientras eres empujado al sueño.
Esto es importante y ayuda a prepararse para la próxima confesión. Es muy saludable examinar tus faltas y fracasos y pedir la ayuda de Dios para superarlos. El Divino Doctor sanará cualquier cosa que le digamos que está mal con nuestra alma. En ocasiones, Su medicina no será fácil de digerir, pero Él nos da el remedio que nos ayuda a avanzar más rápido en el camino hacia la Vida Eterna.
Los otros tres hábitos diarios que el padre McCloskey sugiere son: la Misa diaria, el Santo Rosario y orar con el Ángelus. Sugiero comenzar con los cuatro primeros antes de intentar estos últimos tres. Son un poco más difíciles de cumplir dependiendo de nuestro estado en la vida.
 Philip Kosloski, aleteia


259 ¿Su Fe es la Fe de la Iglesia? ¡Compruébelo!

Esta es nuestra Fe, la Fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro.


 sacerdocio común de los fieles

259. ¿En qué se diferencia el sacerdocio común de los fieles del sacerdocio ordenado?

Por el Bautismo Cristo nos ha convertido en un reino de «sacerdotes para Dios, su Padre» (Ap 1,6). Por el sacerdocio común, todo cristiano está llamado a actuar en el mundo en nombre de Dios y a transmitirle su bendición y su gracia. Sin embargo, en el Cenáculo y en el envío de los APÓSTOLES, Cristo ha dotado a algunos con un poder sagrado para el servicio de los creyentes; estos sacerdotes ordenados representan a Cristo como pastores de su pueblo y cabeza de su Cuerpo, la Iglesia. [1546­-1553, 1592]

La misma palabra «sacerdote» usada para expresar dos realidades relacionadas, pero con una diferencia «esencial y no sólo en grado» (Concilio Vaticano II, LG), lleva a menudo a confusión. Por un lado tenemos que darnos cuenta con gozo de que todos los bautizados somos sacerdotes, porque vivimos en Cristo y participamos de todo lo que él es y hace. ¿Por qué entonces no pedimos constantemente BENDICIONES para este mundo? Por otra parte tenemos que descubrir de nuevo el don de Dios a su Iglesia, que son los sacerdotes ordenados, que representan entre nosotros al mismo Señor.


sacerdocio ministerial y sacerdocio común de los fieles
* El texto (pregunta y respuesta) proviene del Youcat = Catecismo para Jóvenes. Los números que aparecen después de la respuesta hacen referencia al pasaje correspondiente del Catecismo de la Iglesia Católica que desarrolla el tema aún más. Basta un clic en el número y será transferido.
 

martes, 17 de octubre de 2017

10 claves para lograr que tus hijos no desobedezcan


La obediencia es a los hijos, como la autoridad es a los padres. Son dos elementos que se fusionan y depende el uno del otro. En palabras más sencillas: sin la autoridad de los padres no puede haber obediencia de los hijos

 “La ausencia de autoridad de los padres, es decir, la ausencia de normas, de límites, de acciones que deben ejecutar, desconcierta a los hijos. Les hace sufrir porque desconocen el camino a seguir. Cuando el niño sabe exactamente lo que se espera de él, conoce los límites y normas que debe cumplir, cuando se le exige acompañado de cariño, el niño se siente seguro, tiene referencias y nosotros por tanto estamos ejerciendo bien la autoridad”. Explica María Bilbao en su artículo de Sontushijos.org.
Ejercer la autoridad es enseñar valores a nuestros hijos, es ayudarles a madurar, es darles los cimientos para toda una vida futura, es formarlos en base al respeto, el amor y cumplimiento de las normas. Muy diferente al autoritarismo, el cual busca imponer sin importar el beneficio de los demás, pues lo hace para demostrar su poder.

Los padres que se dejan manipular por sus hijos

Una de las consecuencias que acarrea la ausencia de autoridad paterna, es la manipulación de los hijos. Lo cual es lógico, cuando los padres no tienen una postura firme sino que son como veleros que se van para donde sople el viento, los hijos toman el mando de control y los padres quedan relegados.
“Los hijos desde la cuna, inconscientemente, manipulan a los padres. Saben que si piden algo insistentemente, lo terminarán consiguiendo. Pero ahí no hay abuso ni mala fe, hay solamente la necesidad de cubrir una necesidad, que es la de la alimentación, la de la limpieza, la del dormir y la de que le alivien algún dolor que le aqueje. Los padres entienden perfectamente esta necesidad del hijo pequeño y con mucho gusto, se dejan manipular.
Pero a medida que los hijos se van haciendo mayores y llegan a la preadolescencia y a la adolescencia, empiezan las verdaderas manipulaciones, que posteriormente se convierten en abusos y hasta en agresiones, dependiendo de la calidad y cantidad, de los conceptos que les hayan sido permitidos, consentidos y acostumbrado. Es la manipulación, en las distintas fases de la vida de los hijos.” Señala el autor Francisco Gras en micumbre.com
Así pues, vemos el papel protagónico que cumple la autoridad en la educación de los hijos, la cual debe iniciarse en el mismo momento en que el ser humano sale del vientre de la madre y culmina una vez los hijos se han ido del hogar a conformar su propia historia familiar.


© Rafal Olechowski

8 Consejos para ejercer una autoridad asertiva

En la mayoría de los casos, cuando los hijos no obedecen, se debe a una autoridad mal ejercida o simplemente ausencia de autoridad. Las órdenes, normas y límites deben cumplir algunos requisitos básicos:
1. Normas claras, directas y puntuales:hay que manejar un lenguaje apto para la edad de cada hijo, de forma que ellos comprendan lo que deben hacer.
2. Pocas normas al mismo tiempo: para los más pequeños, es necesario impartir una o máximo dos órdenes a la vez. Algunas veces las mamás parecen recitando un poema de tantas exigencias que hacen en una sola frase. La capacidad de los niños, aún no permite digerir todas ellas juntas, por eso se debe enfocar las más importantes.
3. Establecer límites: horarios de estudio, de descanso y de entretenimiento. Por ejemplo: el tiempo para los videojuegos será de una hora después de hacer los deberes. Terminado ese periodo de tiempo, el juego debe terminar. En el caso de los adolescentes, los padres deben establecer una hora de llegada a casa y exigir su cumplimiento.
4. Tono de voz: no debe parecer rogando o pidiendo un favor, pero tampoco gritos o exclamaciones violentas. La clave es un tono que denote seguridad y firmeza por parte de los padres.
5. Contacto visual: siempre que quieras establecer una comunicación directa con tus hijos, míralos a los ojos fijamente y acomódate a su estatura. De esta forma hay mayor incidencia y se establecen códigos directos que permiten una mejor conexión.
6. Coherencia de los padres: entre lo que se dice y lo que se hace. Los hijos están en permanente observación de sus padres y captan de inmediato cuando algo falla en ellos.
7. Cumplir lo que se dice: siempre que digas que aplicarás una consecuencia, debes cumplirla; por ejemplo, si a causa de un mal comportamiento le prohíbes a tu hijo ver televisión, debes mantenerte en tu posición así él llore y patalee. Si cometes el error de levantar el castigo, el hijo sabrá que con esa actitud logrará desequilibrar al padre y quebrantar la promesa.
8. Un punto intermedio: ambos extremos, autoritarismo y permisividad, no son para nada recomendables. En el primero, se presentarán fatales consecuencias como anular la personalidad del hijo, se le dificultará tomar decisiones propias, se volverá una persona sumisa, sin autodominio ni determinación y peor todavía, sentirá temor de sus padres. Y la permisividad, no se queda atrás. Por eso hay que buscar siempre un equilibrio, autoridad y cariño es un fórmula que nunca falla.

¿Hijos desobedientes? Revisa tu autoridad

Como hemos mencionado, cuando los hijos no obedecen es porque algo está fallando en la autoridad de los padres, veamos por qué:
– Las órdenes son confusas.
– El no cumplimiento de las normas del hogar no llevan a ninguna consecuencia, entonces no tienen sentido su cumplimiento.
– Es fácil quebrantar la norma, pues los padres son laxos y terminan cediendo.
– Los padres han perdido toda su autoridad frente a los hijos, pues son estos últimos quienes disponen y deciden qué hacer.
– Se han presentado situaciones difíciles en la familia (separación de los esposos, muerte cercana, enfermedades, etc.) que hacen bajar la guardia a la autoridad.
Artículo publicado originalmente en LaFamilia.info

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No fuiste a Misa el Domingo: mira lo que te has perdido

Es domingo: Contemplar y Vivir el Evangelio del día

 perder la misa dominical

28º domingo del Tiempo Ordinario

Para empezar: Retírate… Silénciate… Recógete… Y agradece que ya estuviera esperándote el Señor… Y tú: Oh mi Dios, Trinidad que vive en mí, te adoro… Gloria al Padre y al Hijo… Oh Tú que vives en mí en lo más hondo de mí, que resuene tu voz en lo más hondo de mí… Con tu fuego de Luz y Amor, Espíritu Santo de Dios…

Leer despacio el texto del Evangelio: Mateo 22,1-14

Jesús volvió a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: “El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar a otros criados encargándoles que dijeran a los convidados: ´Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda´. Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados:  ´La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda´. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó que uno no llevaba traje de fiesta y le dijo: ´Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?´ El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los servidores: ´Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes´. Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos”. 

Contemplar…, y Vivir…

[Sigue Jesús hablando en parábolas a los sacerdotes y ancianos del pueblo. ¿Por qué será? Con insistencia se dirige a los que más saben de religión y de leyes, con el método de las parábolas, el que usa con los que menos saben de todo eso ¿Por qué será? Están tan aferrados a la ley y su riguroso entendimiento y práctica, que no llegan a captar la Buena Nueva del reino que trae y es Jesús, como Mesías esperado. Hay que decírselo y repetírselo de las maneras más prácticas y elocuentes, y ¡con todo!… ¡Que no nos pase a nosotros!] Contempla, oye a Jesús, mira y admira sin perder palabra…

>El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo… La imagen para explicar lo que es el reino de los cielos, es la boda de su hijo y el banquete. 

Es la imagen de la fiesta, de la alegría, del banquete, de la amistad, de la abundancia, de la unión-comunión y de la vida: y todo esto se queda muy corto para expresar lo que es el reino de Dios. ¿Me doy cuenta de lo que estoy llamado a vivir cuando acojo a Jesús y su Evangelio? La boda se ha llevado a cabo cuando el Hijo de Dios se ha encarnado, haciéndose uno con la humanidad: se ha desposado con nuestra humanidad, y se hecho así uno de nosotros, con nosotros, sin dejar de ser Dios. ¿Me doy cuenta de lo que soy y llevo dentro desde el Bautismo?

 El banquete nupcial es el mismo Jesucristo, su vida y amor, su entrega, su Iglesia, su Eucaristía, la misma vida eterna, en fin. ¿Y no voy a ser capaz de participar en tanto bien y gozo a lo que el Señor me ha invitado con el don de la fe? ¿No voy a querer? ¿Seguro? ¿No puedo caer en la cuenta de lo que eso es y supone, del regalo que Dios me ha dado, haciéndome hijo suyo? ¿De verdad? Despacio, contempla esa boda, ese banquete y… ¡tú en él! ¿O no? ¿Tu lugar está vacío? ¡La invitación de Dios sigue en pie! Piénsatelo…

>Mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir…, ellos no hicieron caso… Y eso una vez, y dos y tres… Los invitados no responden positivamente a la invitación, al contrario. ¿Será posible tanto rechazo? Así fue el pueblo judío. Y hoy, nosotros, muchos de nosotros, ¿acaso no rechazamos las llamadas y las invitaciones de Dios a participar en el banquete de la vida y de la fe y del amor? ¿Seguro que no? Este es el drama del hombre, el drama de la humanidad. ¿Es acaso mi drama? 

Pero Dios, que nos  ha creado para la felicidad, también en esta tierra, sigue insistiendo, llamando e invitando. A través de mil circunstancias varias, y de personas. Y con mucho amor. Todos los días. Es que Dios no se desanima. Por eso que, ¡otra vez!, por mandato de su señor:

>Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Está muy claro: Dios quiere que cada uno y todos, participen en el banquete que Él mismo nos ha preparado: aquí en la tierra: Jesús, la Iglesia, la Eucaristía, y allá en cielo, la Vida Eterna, que es Dios mismo en su plenitud de Amor y Comunión. 

El rechazo de sus criaturas, que somos nosotros, es un misterio, tanto más grande cuanto que fundamentado en la libertad humana, que es también un don participado de Dios a cada ser humano. No hay duda: “a la generosidad de Dios tiene que responder la libre adhesión del hombre”. ¿En qué estoy yo? ¿Entre los que acogen o rechazan? Aquí se juega el drama humano. Algo aún más maravilloso y que retrata a Dios: el rechazo de los primeros invitados tiene como efecto la extensión de la invitación a todos sin excepción, buenos y malos, también a los más pobres, abandonados y desheredados. Casi nada, ¿no? La bondad de nuestro Dios y Padre no tiene límites. ¡Qué locura de Amor, la suya! ¿Me alegro yo de eso? Pues muy mal, si no lo hago.

>El rey entró a saludar a los comensales, reparó que uno no llevaba traje de fiesta y le dijo: ´Amigo, ¿cómo has estrado aquí sin el vestido de boda?´ El otro no abrió la boca. Contempla la escena: gozo y alegría porque viene el mismo rey a saludar a los invitados; y al mismo tiempo, silencio y estupor cuando se detiene con uno que no lleva traje de fiesta, la pregunta que le hace y el silencio avergonzado, se entiende, de aquel hombre…, en definitiva, excluido de la fiesta de aquella manera. Los santos Padres lo explicaban así: ¿Cómo es posible que este comensal haya aceptado la invitación del rey y, al entrar en la sala del banquete, se le haya abierto la puerta, pero no se haya puesto el vestido nupcial? ¿Qué es este vestido nupcial? Este pobre hombre ha aceptado la invitación de Dios y tiene, en cierto modo y grado, la fe, que es la que le ha abierto la puerta de la sala, pero aún le faltaba algo esencial: el vestido nupcial, que es el amor, la gracia de la caridad: el amor a Dios y a los demás. “Si no tengo amor nada soy” (san Pablo). 

Lo que significa, en definitiva, estar revestido de Jesucristo, que así aconteció para cada uno en el bautismo. Entonces, solo entonces se puede participar plenamente, gozosamente en el banquete nupcial, sea el de la Eucaristía, sea el del cielo. ¿Cómo guardo, custodio y acreciento yo la fe y la gracia, mediante el profundo amor a Dios y a los demás? No puedo olvidar que a veces el vestido nupcial se mancha o rasga por el pecado personal… ¿Y entonces? Mira: la bondad de Dios no nos abandona a nuestro destino, sino que con el sacramento de la Reconciliación nos ofrece la posibilidad de recuperar en su integridad el traje nupcial necesario para la fiesta. ¡Cuánto amor y cuánta hermosura en todo esto!, ¿no? Está muy al alcance de la mano. ¿Hago lo posible para vivirlo?

Para terminar: Te despides del Señor como un amigo lo hace de otro amigo… Pocas palabras, algún gesto… Y dale gracias por este tiempo, este momento de gracia. ¿Ha sido sereno? ¿Pacífico o tumultuoso? ¿Qué palabra, qué gesto, qué huella te ha marcado más en el trato contemplativo con Él? Recógelo, se lo ofreces y no dejes de recordarlo, rumiarlo, pasearlo por las calles con tu vida y trabajo. Haz una oración sentida desde tu corazón…


 Dentro, muy dentro de ti, ReL


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Margarita María Alacoque, mensajera del Sagrado Corazón de Jesús

A ella debemos la devoción universal al Sagrado Corazón de Jesús. Se origina en sus visiones, de las que obtuvo la gracia en el siglo XVII en Paray-le-Monial, Francia. Una mirada retrospectiva a la historia de esta santa excepcional y a los mensajes que recibió de Jesús mismo.(Ayer era su día)

¿Quién es Santa Margarita María Alacoque?

Margarita Alacoque fue una joven piadosa nacida en 1647 de Verosvres, distrito de Charolais, Francia. Desde muy joven, prometió consagrar su pureza a la Santísima Virgen. Un día, al caer gravemente enferma, mantuvo este voto rezando a la madre de Dios para que la sanara y así poderse ponerse el hábito de religiosa. Esto mismo hizo cuando entró en el monasterio de la Visitación de Santa María de Paray-le-Monial en 1671. Aquí es donde su vida de joven devota se vería trastornada: iba a convertirse en mensajera de Cristo.

¿Qué mensaje recibe?

En 1673, el Sagrado Corazón de Jesús se le apareció por primera vez. Tuvo el gran privilegio de contemplarlo tres veces más. Sin embargo solo se cuentan tres “grandes apariciones” con los tres mensajes que se dieron en esta ocasión:
1ª aparición: Jesús, conservando a Margarita María durante largos momentos contra su pecho, le hizo descubrir “las maravillas de Su amor”. Sumergiendo el corazón de Margarita María en el Suyo propio, encendió en ella la ardiente pasión de la caridad hacia las almas que salvar.
2ª aparición: Jesús se le apareció, ardiente como un sol, llorando la ingratitud de los hombres tras los dolores sufridos por ellos. Entonces pidió dos actos de reparación hacia su divino Corazón: la comunión cada primer viernes de mes, y la hora de adoración cada jueves por la tarde, en memoria de su agonía en el Getsemaní.
3ª aparición: los mismos dolores que se evocaron durante la segunda aparición:
“He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombre y que no ha ahorrado nada hasta el extremo de agotarse y consumirse para testimoniarles su amor. Y, en compensación, solo recibe, de la mayoría de ellos, ingratitudes por medio de sus irreverencias y sacrilegios, así como por las frialdades y menosprecios que tienen para conmigo en este Sacramento de amor. Pero lo que más me duele es que se porten así los corazones que se me han consagrado”.
Jesús pide entonces instaurar una fiesta para su Sagrado Corazón, algo que extendió Pío IX por toda la Iglesia católica, en 1856. Esta festividad tiene por objetivo reparar las ofensas cometidas contra la santa Eucaristía y el Sagrado Corazón.

Las promesas de Jesús

A quienes sigan estas recomendaciones y esta devoción de los jueves y del primer viernes del mes, Jesús promete muchas gracias:
  1. Les daré todas las gracias necesarias en su estado.
  2. Llevaré la paz a sus familias.
  3. Los consolaré en todas sus penas.
  4. Seré su refugio asegurado durante toda su vida y especialmente en la muerte.
  5. Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus iniciativas.
  6. Los pecadores encontrarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.
  7. Las almas tibias se volverán fervientes.
  8. Las almas fervientes se elevarán a una gran perfección.
  9. Incluso bendeciré las casas donde la imagen de mi Corazón se exhiba y se honre.
  10. Daré a los sacerdotes el talento para conmover los corazones más endurecidos.
  11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán sus nombres escritos en mi Corazón y nunca serán borrados.
  12. Os prometo, en el exceso de la misericordia de mi Corazón, que mi amor todopoderoso concederá a todos quienes reciban la comunión el primer viernes, y nueve veces más, la gracia de la penitencia final, que no morirán en mi desgracia ni sin recibir los sacramentos, y que mi Corazón será su refugio seguro en su última hora.
  ANGÉLIQUE PROVOST, aleteia


lunes, 16 de octubre de 2017

258 ¿Su Fe es la Fe de la Iglesia? ¡Compruébelo!

Esta es nuestra Fe, la Fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro.


 vida célibe


258. ¿Por qué la Iglesia exige a los presbíteros y obispos una vida célibe?

Jesús vivió célibe y con ello quiso expresar su amor indiviso a Dios Padre. Asumir la forma de vida de Jesús y vivir en castidad «por el reino de los cielos» (Mt 19,12) es desde tiempos de Jesús un signo del amor, de la entrega plena al Señor y de la total disponibilidad para el servicio. La Iglesia católica latina exige esta forma de vida a sus OBISPOS y PRESBÍTEROS, las Iglesias católicas orientales únicamente a sus obispos. [1579­-1580, 1599]

El celibato, en palabras del papa Benedicto XVI, no puede significar «quedarse privados de amor, sino que debe significar dejarse tomar por la pasión por Dios». Un  SACERDOTE debe, como célibe, ser fecundo representando la paternidad de Dios y de Jesús. Además añade el Papa: «Cristo necesita sacerdotes que sean maduros y varoniles, capaces de ejercer una verdadera paternidad espiritual».


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5 consejos para disfrutar al final del día con sus hijos

Entre el baño, los deberes, preparar la comida… no siempre es fácil encontrar la mejor organización para la vida familiar. Sigue estos 5 consejos comprobados y aprobados para optimizar el tiempo precioso al terminar el día.

Aunque hay muchos consejos para empezar bien el día, no pensamos mucho en cuidar nuestros hábitos de la tarde y noche. Especialmente con uno o varios niños, porque el ritual del final del día requiere un poco de organización para evitar que todo el mundo se vaya a la cama estresado o disgustado.
Hay que recordar que los niños son más sensibles al estrés que los adultos. Su organismo más frágil y su sensibilidad lo convierten en una esponja para las emociones. Antes de los 4 o 5 años, también tiene dificultades para proyectarse en el futuro, vive en el momento presente. “¡Date prisa!”, “¡Vamos tarde!” y otras frases del estilo le resultan difíciles de entender.
Entre la preparación de la comida, el juego, el baño o las tareas, puedes seguir estos consejos de otras madres para organizar de la mejor manera el final del día y tener tiempo para todo.
  1. Organizarse para la semana

Hacer un cronograma quizás parezca demasiado académico, pero es el mejor medio para evitar enredos. Examinar a fondo tu semana también es reparar en los momentos más exigentes (la reunión de las 18h, la clase de judo o la cena con la familia) y los momentos más tranquilos cuando tener tiempo de respirar. ¡Una visión global estructura el pensamiento y tranquiliza el espíritu!
Organizar con varios días de antelación también permite anticipar las compras o las idas y venidas de cada uno (¿Quién recoge al último de la guardería? ¿Quién lleva al pequeño a fútbol? ¿Quién está aquí para cenar?) para una organización óptima. Pega en el frigorífico un calendario semanal (puedes descargar plantillas de Internet) para que todos estén al tanto de los próximos movimientos.
  1. Concederse tiempo para jugar y disfrutar

Incluso si el tiempo escasea, prevé siempre unos minutos para jugar, leer un cuento o estar juntos. “Algunas noches, de verdad tengo la impresión de vivir en una carrera en la que cada minuto está contado”, describe Ingrid, madre de Léo, de 3 años. “Cuando siento que el estrés aumenta, trato de orientarlo hacia un juego. Me tumbo en el suelo con él durante cinco minutos y hacemos el avión o cosquillas. Es como una válvula de escape”.
El niño no es un adulto. Necesita un refugio con una sensación de seguridad. Un momento de calma antes de acostarse con la lectura de un cuento, una oración individual o en familia, para él es un ritual que disfruta. La falta de tiempo puede paliarse con intercambios de mayor calidad con el niño.
  1. Despejar las tareas cuando lleguen

Cuando llegues a casa del trabajo o de la escuela, empieza a trabajar en las tareas imperativas de inmediato para poder relajarte después. “En cuanto llego, conservo el ritmo de mi jornada y aprovecho esta energía para preparar la comida”, cuenta Émilie, madre de Calie y Samuel, de 4 años y 1 año. “Durante este rato, los niños pueden jugar, merendar, desfogarse. Y una vez que todo está listo, ¡al baño!”.
Si buscas nuevas recetas para las comidas, apunta en un cuaderno las ideas que veas en revistas o Internet para poder recurrir a ellas cuando te falten ideas en casa. Pide a los pequeños que te ayuden también. A los niños les encanta participar y la cocina puede ser una buena oportunidad para realizar una actividad en común.
  1. Animar al niño a ser independiente

Tendemos a creer que nuestros hijos no son capaces de hacer ciertas cosas por sí mismos, ¡cuando en realidad les encanta! “Antes, por hábito, solía ayudar siempre a mi hija a ducharse”, recuerda Marie, madre de Louise, de 6 años. “Le echaba una mano para desvestirse, lavarse el pelo o preparar sus cosas. Una noche, cuando iba a enjuagarle el pelo, me dijo: “Ya lo he hecho, mamá”. Comprendí su deseo de hacerlo sola, de mostrarme su independencia. Desde entonces se ducha todas las noches sin mi ayuda”.
Esta autonomía crea una oportunidad para emplear ese tiempo para hacer otra cosa (ordenar la compra, poner una lavadora, recoger el salón, etc.) para poder encontrar luego un momento de disfrute con el niño.
  1. Anotar todo lo que queda por hacer para el día siguiente

En vez de parasitar tu cabeza con una lista enorme de cosas por hacer, anota todas esas pequeñas cosas que no has tenido tiempo de hacer o lo que tienes que recordar para el día siguiente. A menudo lo más agotador es la sobrecarga mental, por ejemplo, ayudando a tu hijo con los deberes mientras piensas en la carta que olvidaste mandar esa mañana.
“Es un acto reflejo, antes de salir del trabajo, me tomo diez minutos para hacer una lista de todo lo que tengo en marcha”, dice Julie, madre de tres. “Especialmente antes del fin de semana. Esto me permite salir con la mente libre y volver el lunes sabiendo exactamente las tareas que hay que hacer”.
Este hábito sirve también como medio para hacer balance de la jornada o la semana transcurrida y destacar los puntos positivos. Tener una cierta gratitud hacia uno mismo y sentir orgullo por el trabajo realizado es un factor de bienestar.
 Mathilde Dugueyt, aleteia
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domingo, 15 de octubre de 2017

Su labor no está reconocida, pero la factura del ama de casa en España supera los 2.500 euros al mes



Su trabajo puede medirse con indicadores económicos como el PIB
Su labor no está reconocida, pero la factura del ama de casa en España supera los 2.500 euros al mes


Imagine que es usted joven, que vive con sus padres y que, un buen día, preguntando por la ropa limpia y ¿qué hay de comer?, su madre le dice: "Son 12,50. Con planchado hay suplemento. La comida, menú del día, otros 12 euros". ¿Cuánto vale el trabajo del ama de casa? El periodista Nicolás de Cárdenas lo calcula para Actuall.

Parece evidente que el valor de un ama de casa (o un amo de casa, aunque sean menos los varones que asumen esta tarea) es incalculable desde muchos puntos de vista.

Pero no es menos cierto que el hecho de “no externalizar” determinados trabajos imprescindibles suponen para cada familia un ahorro que puede llegar a ser vital para su supervivencia económica, aún más en tiempos de crisis.

El Parlamento Europeo, en junio de 2015, señalaba en un informe la necesidad de que haya un mayor reconocimiento a labores como la maternidad, el cuidado de los niños o de dependientes, que incluye una valoración económica: “Este trabajo es raramente remunerado y la sociedad no lo valora adecuadamente, pese a que posee una enorme importancia social, contribuye al bienestar social y puede medirse con indicadores económicos como el PIB”.



En marzo de 2016, un tatuador de Florida colgó un mensaje en su perfil de Facebook que ha sido compartido más de 400.000 veces y ha generado más de 700.000 reacciones y cerca de 500 comentarios. Dice así:

Mi esposa no trabaja. Mi esposa no trabaja!!! Conversación entre un esposo (h) y un psicólogo (p):
P: ¿Qué hace para ganarse la vida, señor Rogers?
H: Yo trabajo como contable en un banco.
P: ¿Y su esposa?
H: No trabaja. Ella es ama de casa.
P: ¿Quién prepara el desayuno para su familia?
H: Mi mujer, porque ella no trabaja.
P: ¿A qué hora se levanta su mujer?
H: Se despierta temprano para organizarlo todo. Prepara el almuerzo para los niños, se asegura de que estén bien vestidos y peinados, que desayunen, que se cepillan los dientes y lleven todas las cosas del colegio. Despierta al bebé y le cambia los pañales y la ropa. Le amamanta, también.
P: ¿Cómo van sus hijos al colegio?
H: Los lleva mi mujer, porque ella no trabaja.
P: Después de llevar a sus hijos al colegio, ¿qué hace?
H: Normalmente piensa en algo que pueda hacer para aprovechar que está fuera, para no tener que sacar y meter la sillita del coche muchas veces, como pagar facturas o hacer la compra. A veces, si se olvida algo, tiene que hacer el viaje otra vez, con el bebé a cuestas. Cuando vuelve a casa tiene que alimentar al bebé de nuevo, cambiarle el pañal y prepararle para su siesta. Ordena la cocina y luego se encarga de la colada y de la limpieza de la casa. Ya sabe, porque ella no trabaja.
P: Por la noche, después de volver a casa desde la oficina, ¿qué hace usted?
H: Descanso, por supuesto. Bueno, estoy cansado después de trabajar todo el día en el banco.
P: ¿Qué hace su esposa por la noche?
H: Hace la cena, se la sirve a mis hijos y a mí; friega los platos, ordena una vez más la casa, se asegura de que el perro está en casa y guarda los restos de la cena. Después de ayudar a los niños con los deberes les pone el pijama y cambia al bebé los pañales; les da un vaso de leche y se asegura de que se cepillen los dientes. Una vez en la cama se despierta varias veces para dar el pecho al bebé y cambiarle los pañales si lo necesita mientras descansamos. Porque ella no tiene que levantarse temprano para ir a trabajar.


Años antes, en 2003, san Juan Pablo II había apuntado la necesidad de reconocer económicamente el trabajo de quienes se dedican en cuerpo y alma al servicio doméstico de las familias en la exhortación postsinodal Ecclesia in Europa.

La Iglesia, especifica el documento, “desea que el servicio prestado por la madre, del mismo modo que por el padre, en la vida doméstica, se considere como una contribución al bien común, incluso mediante formas de reconocimiento económico“.



¿Un salario para el ama de casa?, ¿un salario maternal?
El debate está sobre la mesa. Sería una forma de reconocer siquiera parcialmente la labor callada, escondida, pero absolutamente imprescindible de un tipo de trabajadoras que están fuera del mundo laboral, aunque en la práctica trabajen más horas y más duro que buena parte de la población activa.

Salario indirecto, jubilación y baja subvencionada
La investigadora del Centro Superior de Investigaciones Científicas, Mª Ángeles Durán, explica en su estudio titulado ‘El trabajo no remunerado en la economía global’ que el Producto Interior Bruto de España aumentaría un 53% si se pagara el trabajo no remunerado que, de manera mayoritaria, realizan las mujeres.

Organizaciones internacionales como la plataforma Women of the World sostienen que, pese a la constatación del peso global que esta actividad tiene en la economía de un país, “se hacen necesarias medidas para paliar la situación de vulnerabilidad y discriminación que padecen las mujeres que se dedican de forma exclusiva o mayoritaria a estas labores”.

Entre estas medidas, contenidas en el documento ‘Soy mujer, soy madre’ se encuentra la propuesta de un “salario indirecto” a través de subvenciones y prestaciones en las que la categoría “dedicación exclusiva a la familia” tenga una bonificación especial.

También se aboga por la implantación de deducciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) cuando uno de los cónyuges desempeñe labores no remuneradas en el seno del hogar familiar y el incremento de los mínimos vitales a desgravar en el IRPF a fin de consolidar a nivel sociopolítico la consideración de la dedicación exclusiva a la familia como un bien social.

Women of the World, en esta línea de reivindicación de la dedicación exclusiva al hogar, apuesta por el reconocimiento de una jubilación pensionada para estas personas, como ya se hace, por ejemplo, en Ecuador o Argentina.

Otra medida de reconocimiento sería un sistema equiparable al de la baja laboral tanto por enfermedad como por maternidad, o de ayuda específica en dichos periodos.

Durante un tiempo, el Ayuntamiento de Madrid tuvo abierto un programa llamado ‘Primeros días’ en el que se ofrecía una prestación especializada de ayuda a domicilio de un mínimo de 14 horas en los tres primeros meses de vida del recién nacido para madres solteras, en caso de partos múltiples, nacimiento a partir del tercer hijo o familias con discapacidad.



La ‘factura sombra’ de las amas de casa
Los estudios macroeconómicos, efectivamente, ofrecen datos sobre el impacto global que esta actividad no remunerada ejerce sobre la cuenta de resultados de un país.

Pero ¿cómo calcular en concreto el coste del tiempo dedicado a la limpieza, la costura, la plancha, la cocina, hacer la compra, cuidar de los hijos, etc?

¿Cómo elaborar una ‘factura sombra’, como las que se envían a los ciudadanos tras recibir, por ejemplo, determinados servicios sanitarios en la red pública?

Hace algunos años, la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa (CEACCU), ya disuelta, aseguraba que el sueldo medio neto por estas tareas debía rondar los 1.700 euros al mes por 40 horas semanales.

En su desglose, consideraban que

  • unos 500 euros correspondían a la limpieza y mantenimiento del hogar;
  • planchar y coser 270 euros;
  • otros 400 euros por encargarse de los niños pequeños (llevarlos y traerlos del colegio, darles la merienda, estar con ellos por la tarde, etc.);
  • los trabajos relacionados con la cocina (guisar, organizar menús, preparar tarteras) otros 426 y
  • unos 150 euros en concepto de clases particulares y otras tareas.

Manuel Llamas, periodista experto en asuntos económicos, considera que la forma más lógica de calcularlo sería por comparación con una empleada de hogar interina a tiempo completo.

Según la web especializada Home Staff, el salario aproximado de una empleada del hogar fija interna con un horario de 40 horas semanales ronda entre los 900 y los 1.200 euros netos al mes por 13 pagas, con un total de entre 11.700 y 15.600 euros anuales.

Teniendo en cuenta que las amas de casa dedican más de 40 horas a la semana a estas tareas, esta cifra aumentaría.

Así, calculando 12 horas de trabajo de lunes a sábado (pongamos que ‘se da libre’ el domingo), supone 72 horas a la semana, por lo que “su sueldo de mercado, por así decirlo, se aproximaría a los 2.160 euros netos”, señala Llamas.

Pero claro, un ama de casa no “se da libre” ni los domingos, tal es su entrega. Por lo que, calculando un total de 12 horas diarias, 84 a la semana, el sueldo mensual ascendería a 2.520 euros.

A la cifra neta de 2.520 euros habría que añadir los gastos de Seguridad Social, que pueden variar en función del tipo de familia. Si consideramos la cotización del régimen general, la cuota a pagar sería de 238,03€.

En el caso de familias numerosas, esta cuota se reduciría hasta los 169 euros y si fuera de categoría especial, hasta 120.

Así, la cifra se elevaría a un total que oscilaría entre 2.640 y 2.758,03 euros. A esto habría que añadir otras tareas que suelen hacer las amas de casa aunque no las empleadas del hogar, como el apoyo escolar a los niños.

Esto supondría añadir entre 15 y 22 euros por hora, dependiendo de la materia y de si lo comparamos con lo que gana un profesional de la enseñanza o lo que cobra un mero estudiante por dar clases particulares.

La cuenta, proveedor por proveeedor
Otra forma de calcular el valor económico del trabajo de las amas de casa es acudir al mercado a comprobar los precios que ofrecen diferentes proveedores de servicios básicos como guardería, planchado, limpieza, transporte, clases, gestoría, compras o reparaciones y mantenimiento de la casa.

Como es obvio, esta cuenta no es igual para una familia con dos hijos, o una de familia numerosa o con categoría administrativa de numerosa especial.

Tomando una a una las tablas de precios de estos proveedores de servicios (www.teloplancho.es, www.cocineroadomicilio.es, www.ayudaTPymes.com, www.gestionesyrecados.es, www.telemanitas.es) o administraciones públicas como el Ayuntamiento de Madrid, la cifra ronda los 2.000 euros.



 Aproximación a los costes que ahorra la labor de las amas de casa en la economía familiar /Actuall

 A estos 2.000 euros habría que sumar otros conceptos que subirían la cuantía como los primeros auxilios, las horas extras, y todos los servicios realizados con ‘recargo’ de urgencia y nocturnidad.

Se haga como se haga la cuenta, una cosa está clara: No importa el precio que se le ponga al trabajo del ama de casa. Vale mucho. Y es impagable.
ReL

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